Podríamos clasificar 4 tipos de clientes:
- Cliente todo gratis: Este tipo de usuario es exigente y con un alto coste de mantenimiento. Su característica más importante es que su objetivo es encontrar la forma de obtener los mismos resultados de forma gratuita. Es mejor evitar este tipo de clientes, de lo contrario se convertirán en tu peor pesadilla.
- Cliente buscador de gangas: Este cliente se centra en cómo puede obtener la mejor oferta, así que, probablemente traten de regatear tus precios. Dicho esto, si no te consideras un profesional “low-cost” dispuesto a competir por precio, yo le evitaría.
- Cliente comprador de valor: De forma diferenciada, este tipo de cliente, se centra principalmente en cómo puede obtener buenos resultados a un precio justo y ve activamente el valor que tu negocio le ofrece. Este arquetipo debería componer la mayor parte de tus clientes, ya que, en general, respeta tanto su tiempo como el tuyo.
- Cliente que quiere resultados: Este cliente se centra en los resultados. Si eres el mejor en tu campo y en lo que haces, estos son tus clientes ideales. Este tipo puede ser muy lucrativo porque los resultados prevalecen frente a otras preocupaciones, sin embargo puede llegar a ser excesivamente exigente.
Si tenemos en cuenta estos 4 arquetipos de clientes, mi consejo general es que el mejor tipo de cliente ideal que puedes tener en tu negocio es el “comprador de valor”. Es el más fácil de atender, causa la menor cantidad de molestias y verdaderamente valora el trabajo que haces.
Al definir tu cliente ideal en base a estos arquetipos no significa que estés excluyendo a nadie. Simplemente estás eligiendo dónde enfocar todos tus esfuerzos, tiempo y dinero.
Cdor. Gustavo J Rodriguez