Muchas empresas y personas se sienten cómodas con el éxito, los buenos resultados y las buenas noticias, pero, ¿cómo actuar ante el fracaso? Muchos escuchan el Lado A y, cuando viene el lado B, lo que podemos llamar como un momento de fracaso en su empresa o crisis, bajan el volumen. Es cómodo, pero oculta un trasfondo pesado: se nos va una enorme cantidad de energía en negar nuestra vulnerabilidad y ocultar nuestros tropiezos.
Una persona exitosa ve el vaso medio lleno, mientras que los demás ven el vaso medio vacío. Mientras que el exitoso visualiza y aprende a encontrar las oportunidades, las aprovecha y no se queja de su pasado.
El fracaso se acompaña de la queja, la inacción, la tristeza y amargura.
Permitirte sentir el fracaso como algo que te está ocurriendo no tiene porque ser negativo, puesto que después del fracaso puede venir una serie de oportunidades que ni te esperás.
Este sentimiento de fracaso es temporal, así como el sentimiento de tristeza y lo importante es saber actuar ante él, entendiendo, que el fracaso es la consecuencia del error y el que aprende de sus errores convierte los fracasos en éxitos!
«Prueba de nuevo. Fracasa otra vez. Fracasa mejor».