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Una de las cosas que recuerdo con humor de la infancia, entre tantas puedo citar cuando me mandaban a limpiar y ordenar el cuarto. En su momento, sonaba más a castigo o reprimenda, no me gustaba verdaderamente. Pero siempre al terminar, más allá del fastidio o cansancio por hacer lo que no me gustaba, hallaba la satisfacción de haber encontrado algo que se me había extraviado, el sentimiento del deber cumplido, además de algún beneficio conseguido como incentivo por cumplir con lo encomendado, ja ja.

Siempre, luego de ordenarnos en cualquier faceta de la vida, más allá de lo difícil de la tarea encontramos muchos beneficios posteriores a la misión. Lo mismo sucede cuando ordenamos nuestra empresa. En muchos casos cuesta cambiar hábitos desprolijos e improductivos, costumbres y formas de conducirnos. Pero cuando eso nos lleva a dejar cada cosa en su correcto lugar se descubren nuevas oportunidades y el verdadero potencial que tenemos para expandirnos. Inclusive el descanso mental de saber dónde estamos, los recursos que disponemos y hacia dónde nos dirigimos.

A partir de organizar una Administración, lo cual incluye desde conocer y asignar las tareas correctas al personal de la misma, distribuir eficientemente las funciones, preparar reportes actualizados y no sólo con datos, sino con información que permita tomar decisiones estratégicas, estudio del mercado y de la competencia, estudio de fortalezas y debilidades, análisis de oportunidades y amenazas, etc., se construye un pilar en la empresa, que pasa a ser un ELEMENTO ESTRATÉGICO y de COMPETITIVIDAD, que permite soñar no sólo con el sustento de la misma a largo plazo, sino también con un crecimiento sostenido en el tiempo, sin importar desde dónde se comienza. La clave de ese desarrollo nace en el corazón del empresario y a través de una mentalidad de SUPERACIÓN y la PERSEVERANCIA como condimento ineludible.

No hay límites para crecer. Pero como en todo proyecto, es necesario saber a dónde vamos y entender que si hoy ganamos o vendemos por 1000, tengo que prepararme para hacerlo por 2000. Y así sucesivamente adaptarme a crecer, capacitarme y seguir expandiendo las fronteras de mi negocio. Nunca una empresa puede crecer y mantenerse en el tiempo sino ordena su escenario comercial, financiero, jurídico y administrativo.

CONEG está dispuesto a acompañarte en esta aventura y ayudar a encontrar esas fortalezas que marcarán una gran diferencia en tu campo competitivo.

Esperamos tu contacto, no dejes de comunicarte, abrazo cordial.

Gustavo J. Rodriguez
Director de CONEG